Ya comenzado la siembra de maíz en algunas zonas del país y con la sembradora lista para “poner primera” con la de soja en pocos días, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires dio a conocer sus estimaciones para la cosecha gruesa de este año y completar las proyecciones para los seis cultivos principales: soja, maíz, girasol, sorgo (cultivos estivales) y trigo y cebada (cultivos de invierno).
Así, según Esteban Copati, Jefe de Estimaciones Agrícolas de la institución, el área total para todos los cultivos tendría una merma de 32,9 a 32,4 millones de hectáreas implantadas. “Pero se podría incorporar 400.000 hectáreas más de maíz (de siembra tardía en zonas afectadas por inundaciones) por lo que se estaría alcanzado las 32,8 millones de hectáreas, igualmente, todavía por debajo de la campaña pasada”.
En cuanto al volumen de producción, Copati anticipó que bajaría de 122,8 a 121,6 millones de toneladas, pero con el escenario optimista para maíz y de recuperación de área agrícola este volumen podría incrementarse a 125,1 millones de toneladas.
Yendo puntualmente a los principales cultivos de verano, como son la soja y el maíz, el especialista destacó que el área con la oleaginosa caerá por segundo año consecutivo debido a una mayor rotación de cultivos principalmente por la suba de la superficie de maíz y de girasol. Ambos cultivos son más atractivos porque el margen bruto de la soja para el productor cayó en relación al año previo.
Según proyectó Copati, el área de soja sería de 18 millones de hectáreas y la producción alcanzaría las 54 millones de toneladas versus las 19,2 millones de hectáreas sembradas y 57 millones de toneladas cosechadas el año anterior. Esto marca una reducción del 5,7% en superficie y un 6% en la producción.
Cabe señalar que en el ciclo 2015/16 se habían sembrado 20,1 millones de hectáreas y la cosecha había alcanzado 56 millones de toneladas, lo que significa que es el segundo año que se recorta la superficie sojera.
En el caso del maíz, el cereal de verano vuelve a crecer por segundo año consecutivo tras la quita de retenciones y trabas a las exportaciones. Se prevé que la superficie llegue a 5,4 millones de hectáreas y la producción sea de 41 millones de toneladas contra las 5,1 millones de hectáreas del ciclo previo en la cual se produjeron 39 millones de toneladas. “Puede incrementarse aún más estas cifras si parte de las hectáreas que se pueden perder por las inundaciones, cerca de un millón, se recuperen y se vuelcan a la producción maicera”, señaló Copati durante el 2º Congreso de Perspectivas Agrícolas organizado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Recordando que en el ciclo 2015/16, se había implantado 3,9 millones de hectáreas y la producción había alcanzado apenas 30 millones de toneladas, lo que marca el segundo año en auge.
En cuanto al girasol, Copati destacó que hay una leve expansión del área de 1,7 a 1,8 millones de hectáreas y esto se debe a mayor intención de siembra en el norte del país. En términos de producción, el auge sería de 3,3 a 3,6 millones de toneladas.
En tanto, para el sorgo hay un leve incremento del área de solo 30.000 hectáreas, pero hay una caída en el volumen de producción de 3,2 a 3,1 millones de toneladas. Esto se debe a que va a pasar a ocupar ambientes de muy mala actitud agrícola”, dijo.
Una de las puntos centrales para sacar estas conclusiones tiene que ver con los márgenes brutos de cada cultivo. Según explicó Agustín Tejeda Rodríguez, economista de la Bolsa de Cereales porteña, en comparación con la campaña anterior, son similares, exceptuando a la soja.
Para el estudio, el economista eligió como referencia dos regiones: la zona núcleo y la extra pampeana.
En el caso de la región agrícola por excelencia en la Argentina, el margen bruto de la soja cae un 7% y en las zonas alejadas del puerto, un 9%.
En cambio, el margen bruto del maíz crece un 2,1% en zona núcleo y 2% en la región extra pampeana. “Esto es porque el precio de la soja a cosecha disminuyó mientras que los valores de maíz se elevaron un 3%”, destacó. Y agregó: “Los precios de los insumos se han mantenido o decrecido. Solo la urea granulada subió”.
Por último, Tejeda especificó que las opciones de mayor margen bruto son trigo/ soja de segunda y maíz, con U$S 590 y U$S 573 por hectárea respectivamente, mientras que U$S 512 por hectárea se encuentra la opción soja para la zona núcleo.
Fuente: Clarín // Foto: Diario Agroempresario