Madrugadores, fieles y siempre presentes, los perros no solo son los mejores amigos del trabajador rural por su compañía, también trabajan a la par: acorralan, encierran, apuran, acechan y retornan a la vaca u oveja rebelde a la majada. La médica veterinaria Marisa Robledo, especialista en comportamiento animal nos cuenta sobre las razas más preparadas para facilitar el trabajo y la manera de adiestrarlos.

De acuerdo con la médica veterinaria, hay razas que tienen la predisposición innata para trabajar con ganado; es decir, para acechar a los animales, poder manejarlos y trasladarlos a largas distancias y conducirlos al encierro en corrales: “Las más comunes en Argentina son el border collie y el kelpie australiano, un perro de tamaño mediano similar a un mestizo que es muy usado en el sur con las majadas de ovejas a los largo de grande distancias”.

“Son perros que tienen la actitud de juntar y arrear todo tipo de animales que tengan a la vista, que se mueva en masa o en en grupo; sea oveja, cabra, vaca, pato, etc”, comenta Marisa, quien agrega: “Son justos para este trabajo porque tienen bloqueado genéticamente el hecho de cazar, ellos solo acechan, como un león acecha la presa, pero tienen inhibida la condición de cazar y matar, es decir que no tenes que adiestrar para que bloqueen esa parte”.

De acuerdo con la especialista, el adiestramiento de estas razas es muy sencillo porque tienen esta facultad instintiva: se trata de que entiendan cinco o seis órdenes, tales como “derecha” e “ izquierda”, para que vayan a uno u otro lado respectivo del grupo dependiendo de cómo éste se vaya moviendo; que se queden echados, que avancen y se detengan”.

“Normalmente en el sur de Argentina los mismos camperos tienen ya toda una cultura en torno a esta práctica y los perros ya lo hacen por copia entre ellos, surge naturalmente”, comenta Robledo. No obstante existe un trabajo de adiestramiento, comúnmente llamado herding, “que es más prolijo, se hace aparte y ahí no pueden lastimar ni garronear a ninguna oveja. Incluso hay una coordinación entre varios perros, donde haces echar a uno y trabajar al otro, en simultáneo, etc”, añade la médica veterinaria.

“En estas razas no hace falta estímulo positivo, porque el nivel de instinto es tan alto que tienen que hacer caso sí o sí, con o sin golosina. Es un sistema más rústico y arcaico. Desde los cuatro o cinco meses empiezan a trabajar en el campo y se mueren atrás de los animales, no tiene una edad determinada para terminar de trabajar, salvo por una enfermedad”, explica Marisa, quien afirma que en buen estado trabajan hasta nueve y diez años, y que también se destacan por ser sanos y enérgicos y flexibles”.

“Si vos agarrás un mestizo que tiene mucho instinto de presa, es decir, por ejemplo que si le movés un trapo o pelota y le llama la atención, quiere decir que tiene condiciones para el trabajo de campo, ahora para que vaya a agarrar una vaca o una oveja y querer moverla, va a costar un poco más porque no lo trae instintivamente”.

Otro inconveniente que menciona la especialista, es que ese perro en algún momento va querer ir a morder al animal, lo cual hay que controlar desde pequeño”. Agrega que una herramienta ideal es “que aprenda a la par, siguiendo uno de esta raza o que ya sepa hacer el trabajo”.

Robledo sugiere que si va ser para trabajo de campo es recomendable adquirir estos animales en zonas rurales más que en veterinarias de ciudad: “Que vengan ya de líneas de perros que han trabajado en manejo de hacienda y criados ambiente rural. Si vos compras un border collie que los padres viven en un departamento y nunca vieron una oveja, no es lo mismo. En los últimos años se le ha dado más valor a la belleza y no tanto a su uso o predisposición natural”.

En cuanto a precio, puede rondar entre tres mil y seis mil pesos dependiendo del uso, ya están también los que son para agility, de alto nivel de competencia salen más caro.

Robledo también aclara que hay otro tipo de razas que destinadas a ser perros guardianes de ganado, dedicados sobre todo a cuidar las ovejas del ataque de lobos o coyotes. “Son perros de gran tamaño que están alerta, muy sociales con el ganado ovino, pero que no pueden mover la manada por ser grandes de tamaño: se cansarían muy rápido ya que tienen poca agilidad”, culmina la especialista.

Fuente: Agrofy // Foto: El Criadero de Pope