Las famosas medialunas de Chascomús, una parada típica para los viajeros que van y vienen de la costa bonaerense, puede tener un rival a 170 km y con otra de las facturas más típicas: las tortas negras o “carasucias”.
 
Para conquistar el título, General Lavalle, una localidad situada a 289 kilómetros de Capital Federal, organiza con ansias la primera fiesta de la torta negra, su tradicional producto artesanal.
 
Desde la administración del municipio de 7 mil habitantes explicaron que muchos visitantes casuales, de camino a las localidades costeras o hacia otras ciudades de la región, ingresan en General Lavalle exclusivamente para comprar las famosas tortas negras que se hacen en la “Panadería del Pueblo”, con una receta secreta desde hace más de medio siglo.
“Ya existen otras localidades, como Tapalqué, donde se celebra a la tortita negra hace unos años. Pero, en nuestro caso, surge de las personas fuera de Lavalle que ya relacionan la localidad con esta factura que se hace con la misma receta desde 1959”, dijo a La Nación el intendente José Humberto Rodríguez Ponte.
Al ser consultado sobre el icónico producto local, aseguró: “No tengo dudas de que son las mejores de la provincia de Buenos Aires. La receta está guardada bajo 7 llaves. Durante el verano, por esta zona pasan 4 millones de turistas y muchos paran a comprar las tortas negras. Es como un mito que se estableció. En nuestra región se hizo famoso”.
Las tortas negras son una de las variedades de facturas más típicas de Buenos Aires. Se trata de una masa dulce en forma redonda que arriba tiene azúcar negra. Su origen se remonta a España.
Fuente: La Nación // Foto: Criterio Online