El tema favorito de Aldo Sessa vuelve en una muestra de fotografías de gran formato que se expone en el CCK; “son gente anónima, de lo mejor que tiene el país”.

Hombres de mirada provocadora, manos callosas y elegantes en su atuendo; hombres que trabajan desde el alba, montados a caballo y desplegando diferentes destrezas, según la geografía argentina que les haya tocado en suerte habitar. Los gauchos que el fotógrafo Aldo Sessa presenta en la exposición que abre al público en el Centro Cultural Kirchner hablan de un personaje atemporal que luce con orgullo tanto su oficio como sus accesorios, en la llanura pampeana, en la estepa patagónica o en los humedales litoraleños.

En suma, Gauchos (la muestra) reúne 45 fotografías en blanco y negro, excepto dos escenas a color, de gran tamaño, 2,70 m x 1,66 m. Un debut para el experimentado Sessa con imágenes de medidas semejantes. “En lo personal es un éxito haber podido ponerme al nivel del lugar en el que se exhiben”, dijo el fotógrafo a LA NACION, en una recorrida por el montaje en el CCK. Y agregó: “No he visto muchos museos o lugares de exposiciones en el mundo con salas de la envergadura de las de este centro cultural”.

Las fotografías están desplegadas en los dos niveles de la sala La Gran Lámpara, en el sexto y el séptimo pisos. Fueron tomadas entre 1993 y el año pasado en Alta Gracia (Córdoba), Río Gallegos (Santa Cruz), Tapalqué y Luján (Buenos Aires), Jujuy, Corrientes, San Juan y otras localidades del país. Y las seleccionó entre las 50.000 fotografías gauchescas que tiene en sus archivos. “Sobre el mundo de los gauchos hay mucho para decir. Éste es apenas un telegrama.”

Además de las imágenes fijas, la muestra incluye la proyección continua de dos videos con el desarrollo de la secuencia “en vivo” que el fotógrafo capturó en algunos de los lugares donde fueron tomadas.

Sessa viene desarrollando el tema gauchesco en sus proyectos desde hace más de 25 años. Es un especialista. Sabe y enseña que el hombre de campo desarrolla destrezas según su lugar: en el litoral, por ejemplo, son anfibios. Esta exposición implica para él “cumplir una vez más con quienes son parte de lo mejor que tiene la República Argentina. Hacen muchísimo por el país y son gente anónima que está velando por la producción y ocupando espacios que generan riqueza. Es gente muy sana, buena, amable, educada. Mostrarlos en la Capital Federal representa algo muy importante porque la ciudad da la espalda al gaucho”.

En varios dípticos de fotos (como en “Cabezadas”) se evidencia una paradoja en el contraste de los accesorios: de plata entre los aperos de Buenos Aires, donde estaba el puerto y el comercio, y de cuero en el norte del país, la ruta al Alto Perú, donde sí abundaba aquel metal. “Son simplificaciones de una tradición que se mantiene viva”, dijo.

CCK (Sarmiento 151). De martes a domingos, de 12 a 20. Hasta el 20 de junio. Gratis.

Fuente: La Nación // Foto: La Nación