De fuerte personalidad, impetuoso y con capacidad de liderazgo, Gerónimo “Momo” Venegas llegó a conformar desde el gremialismo una carrera ascendente en la política brillando con luz propia.
Necochea y Quequén, son los lugares donde su quehacer político fue notorio en las últimas dos décadas, pero tras un trabajo constante y con la tenacidad que lo caracterizaba, llegó a destacarse también en ámbitos nacionales.
A mediados de los 60, el Momo ya ejercía como delegado de cuadrillas de los cargadores de bolsas en las chacras del partido de Necochea.
Militó primero en la Federación Argentina de Seccionales Agrarias (FASA) y luego en la Federación Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (FATRE), de la que surgiría años después la Uatre.
Desde el principio de los 70 hasta mediados de esa década, cuando se produjo el golpe militar, Venegas se dedicó a recorrer todas las seccionales de la Uatre de la provincia de Buenos Aires.
Después del golpe, debió ocultarse en Tres Arroyos, pero al regresar a la ciudad fue detenido por su actividad gremial y estuvo un mes privado de la libertad en la Comisaría de la Villa Díaz Vélez.
Pese a la persecución que sufrían los sindicalistas, Venegas continuó con su labor gremial y para 1978 ya era el secretario general de Uatre en Necochea.
También participó en la reorganización de la regional Necochea de las 62 Organizaciones, de la que se convirtió en secretario general el mismo año.
Con la vuelta de la democracia, Venegas cobró cada vez mayor protagonismo en el sindicalismo local y regional.
En pocos años, Venegas logró tal reconocimiento que en 1991 se convirtió en el secretario general de Uatre a nivel nacional.
En 1996, un año después de que el presidente Carlos Menem transformara el Instituto de Servicios Sociales para las Actividades Rurales y Afines en la Obra Social de Personal Rural y Estibadores de la República Argentina, Venegas se convirtió en presidente de Osprera.
Como secretario general del gremio rural, impulsó la ley 25.191, sancionada en noviembre de 1999, por la cual se creó el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores y la Libreta del Trabajador Rural.
Si bien Gerónimo Venegas sólo tuvo una participación directa cuando se postuló como diputado nacional en 2013, desde la vuelta de la democracia siempre estuvo vinculado a la política local.
Se debe tener en cuenta que las 62 Organizaciones son el brazo político del sindicalismo y que desde los 70, Venegas comenzó a establecer vínculos con José Ignacio Rucci y con Lorenzo Miguel. Este último sería su padrino político.
La figura de Venegas comenzó a adquirir peso cuando le disputó el poder dentro del partido Justicialista al otrora senador Miguel García, por entonces hombre fuerte del peronismo local, en la segunda parte de los 90.
En ese momento apoyó la reelección del intendente Julio Municoy, quien fue electo nuevamente en 1999. Desde ese entonces, Venegas tuvo cada vez más peso en el justicialismo necochense.
Primero estuvo vinculado al menemismo, pero luego tomó distancia y se encolumnó detrás de Eduardo Duhalde.
En 2003 fue el sostén de la candidatura de Marcelo Rodríguez Olivera a intendente, quien fue superado por el radical Daniel Molina. Precisamente ese año vino a Necochea con Néstor Kirchner, entonces también encolumnado en el duhaldismo y candidato a presidente a quien apoyó públicamente en ese momento.
Venegas también fue quien impulsó a Gastón Guarracino, primero como senador provincial en 2001 y como funcionario en la Asesoría General de Gobierno.
Más allá de la derrota electoral de 2007, nuevamente Venegas impulsó la candidatura a intendente de Guarracino en 2011, que quedó trunca con el fallecimiento del entonces legislador.
Un momento importante en su vida fue cuando dio su apoyo al campo durante el conflicto entre ese sector y el kirchnerismo, en 2008, lo que generó una grieta que finalizó con la ruptura de Venegas con el Frente para la Victoria.
La separación fue definitiva cuando Venegas fue detenido en 2011 por orden del juez Norberto Oyharbide por una supuesta “asociación ilícita y comercialización de medicamentos peligrosos para la salud pública”.
Si bien luego no se hallaron pruebas en su contra y la causa se cayó, Venegas culpó de su detención al kirchnerismo. Además, el gobierno lo desplazó del Renatre, lo que provocó el completo alejamiento del sindicalista y lo convirtió en uno de los principales opositores del gobierno de Cristina Kirchner.
En 2013 fue uno de los fundadores del Partido Fe y participó por primera vez como candidato, encabezando la lista a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. También comenzó lentamente su acercamiento a Mauricio Macri, lo que selló en 2015 al ingresar a la coalición con Cambiemos, que resultó vencedora en las elecciones presidenciales de ese año.
Venegas nació el 22 de agosto de 1941  en nuestra ciudad. Su padre, el dibujante Gerónimo Sánchez falleció a edad temprana, cuando el Momo tenía apenas un año. Su madre, Juana Venegas, que fue mucama en el hospital de Necochea durante casi toda su vida le dio su apellido, como a sus ocho hermanos.
“Un recuerdo que marcó mucho mi infancia fue la necesidad que pasamos día tras día, año tras año. Ver a mi madre llorando más de una vez porque no tenía que darnos de comer”, explicó años más tarde Venegas desde las páginas del libro “Peones. Los primeros trabajadores argentinos”.
El Momo, como lo llamaron desde chico, comenzó a estudiar en la Escuela Nº 3 “República de Nicaragua”. El mismo contó que lo “echaron” en cuarto grado y que empezó 5º en la Escuela Nº 2, pero no pudo terminar de estudiar porque tuvo que ir a trabajar.
Tenía 9 años cuando comenzó en la banquina de los pescadores. Entre otras tareas, se desempeñó como fileteador.
A los 13, se fue a buscar trabajo a un campo y logró ser contratado en la estancia Los Corrales. Desempeñó casi todas las tareas rurales: fue boyero, juntador de papas, alambrador, esquilador y arreador.
El peón cumplió su servicio militar obligatorio en el hoy denominado Regimiento de Caballería Tanques 2 “Lanceros General Paz”, en Olavarría. Por su rebeldía estuvo bajo bandera 15 meses, en los que estuvo 123 días arrestado, 17 en el calabozo y debió soportar tres “peladas”.
Gerónimo Venegas a través de la Uatre compró la estancia de la familia Rasmussen en Médano Blanco y la transformó en un complejo turístico termal, que fue inaugurado en enero de 2011. Actualmente se está construyendo un hotel en el lugar.
Hace unos años, el gremio también adquirió el Hotel Marino, donde se está haciendo una obra de restauración del edificio histórico. Ahora queda la incertidumbre sobre qué pasará con ambas obras de construcción.
Fuente: Ecos Diarios – Necochea // Foto: Cadena Nueve