Los invitamos a preparar esta deliciosa receta!

Ingredientes 

200 gr de arroz redondo
200 ml de agua
2,5 l de leche entera (si encontráis de leche de vaca cruda mejor)
1 limón grande
1 rama de canela grande
150 g de azúcar blanquilla
1 pizca de sal generosa
Para decorar y hacer el requemado final: 100 g de azúcar
10 g de canela en polvo

Preparación inicial del arroz con leche 

El primer paso es preparar los ingredientes con los que vamos a aromatizar la leche.
Lavamos muy bien el limón y pelamos su piel de manera fina, sin mucho blanco que luego nos amargue el postre.
Necesitamos también un palo de canela en rama, el más grande que encontréis.
Calentamos los dos litros de leche a fuego medio casi hasta el punto de ebullición. Bajamos la temperatura y retiramos del fuego.
Añadimos la piel del limón y por último la rama de canela. Dejamos todo en reposo durante 5 minutos (infusionando la leche).
En otra cazuela ponemos el arroz con el agua y una pizca de sal y lo llevamos a ebullición. La sal es importante porque le da un toque muy importante, casi el secreto fundamental para que sea un auténtico arroz con leche.
En cuanto el arroz haya chupado todo el agua retiramos. Pensad que hemos añadido poco agua y el arroz aún estará un poco duro, con este proceso conseguimos ahorrar casi media hora.
Mi amigo asturiano Carlos Noceda sigue en su receta añadiendo a esa cazuela la leche previamente infusionada. Aunque mi madre me comentó que lo mejor era pasarlo a la cazuela de la leche. Y siempre hervir a muy poca temperatura el arroz.
Así que siguiendo el consejo de mi madre de 10 puntos de temperatura de mi placa de inducción lo he tenido al 3 en todo momento. Removiendo cada 10 minutos para que no se vaya pegando a la cazuela y que se mezclen bien los sabores.

Preparación final del arroz con leche 

El proceso de evaporación de la leche y que el arroz suelte el almidón que le queda será de una hora más o menos.
Cuando hemos llegado a ese punto añadimos el medio litro de leche que tenemos reservado.
Seguimos con la temperatura baja otra hora más, siempre removiendo para conseguir ese punto deseado de cremosidad.
Cuando consigamos que el arroz esté cremoso, teniendo en cuenta que cuando se enfríe engordará un poco. Añadimos el azúcar (yo he usado poca cantidad pues con el requemado queda bastante dulce y así se puede contrarrestar).
El azúcar siempre lo añadimos al final para que no se pegue, además también engordará la crema un poco.
Para la presentación llenamos unas cazuelas o cuencos chulos que tengáis por casa. Como veréis en la foto yo empleé unas cazuelas de gres preciosas especiales para crema catalana, sencillas y con el tamaño justo para un postre individual.
Dejamos que reposen 15 minutos.